La forma más sencilla de identificar las fibras que componen un tejido es observando la etiqueta (bien de la pieza de tejido, bien de la prenda elaborada) Si se desea verificar que la información mostrada en la etiqueta en correcta, es necesario realizar una serie de ensayos:
- Quemado: consiste en observar la reacción de la fibra al aplicarle una llama. Prueba muy sencilla que se puede realizar en cualquier momento y que da una idea general de su procedencia: celulósica, protéica, sintética...
- Microscopía: observación de la fibra donde se aprecia su aspecto longitudinal, coloración e incluso su sección transversal
- Pruebas químicas: ensayos de destilación seca y de disolución que nos permiten descartar la presencia de determinadas fibras en un tejido
Próximamente veremos el proceso de estos ensayos y qué reacciones presentan los distintos tipos de fibras ante ellos.










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