La elección del sujetador adecuado no se ciñe, valga la expresión, únicamente a su función estética de modelar el busto de la mujer: "La falta de información ha convertido la prenda en fuente de falsos mitos, que hacen que la mala elección de sostén esté detrás de las enfermedades mamarias" (ver el reportaje de Alberto Magro)
Las medidas que "definen" un sujetador son dos: el contorno de tórax y el contorno submamario. La diferencia de ambas medidas determinan la copa de la prenda.
Las tallas comerciales de los sujetadores vienen reflejadas por un número (75 a 130) que indica el contorno de tórax y una letra (A, B, C, D o E) que determina la copa, lo que nos ayudará a elegir el más adecuado a nuestra complexión.
Por ejemplo:
Si tienes el pecho pequeño, deberás elegir un sujetador con copa A. La talla oscilará entre la 75 y la 85, dependiendo de tu contorno de tórax.
- si además eres de espalda ancha, conviene reequilibrar la silueta. Para ello elige un sujetador con forma balconet o bien la forma "push-up" (la marca más conocida es Wonderbra, la primera que comercializó esta forma)
Si tienes un volumen de pecho medio, deberás elegir un sujetador con copa B. La talla oscilará entre la 85 y la 90, dependiendo de tu contorno de tórax.
Si tienes un pecho voluminoso, deberás elegir un sujetador con copa C. La talla oscilará entre la 90 y la 100, dependiendo de tu contorno de tórax. Es aconsejable elegir el sujetador con los tirantes un poco más anchos, con el fin de que proporcionen mejor sujeción y mayor comodidad.
Si tienes un pecho muy voluminoso, deberás elegir un sujetador con copa D o E. La talla oscilará entre la 100 y la 130, dependiendo de tu contorno de tórax. También es preciso que los tirantes sean anchos, que tengan aros (evitar los modelos "blandos") y a ser posible con forma "mini-miser", que se ajusta a tu silueta y disminuye sensiblemente el volumen del pecho.










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